“É chegada a hora de inverter o paradigma: mentes que amam e corações que pensam.” Barbara Meyer.

“Se você é neutro em situações de injustiça, você escolhe o lado opressor.” Desmond Tutu.

“Perdoar não é esquecer, isso é Amnésia. Perdoar é se lembrar sem se ferir e sem sofrer. Isso é cura. Por isso é uma decisão, não um sentimento.” Desconhecido.

“Chorar não significa se arrepender, se arrepender é mudar de Atitude.” Desconhecido.

"A educação e o ensino são as mais poderosas armas que podes usar para mudar o mundo ... se podem aprender a odiar, podem ser ensinadas a amar." (N. Mandela).

"As utopias se tornam realidades a partir do momento em que começam a luta por elas." (Maria Lúcia Karam).


“A verdadeira viagem de descobrimento consiste não em procurar novas terras, mas ver com novos olhos”
Marcel Proust


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segunda-feira, 23 de abril de 2018

Justiça restaurativa: um novo conceito para “sanar” conflitos

"Cascavel - Em tempos em que as estatísticas do crime não param de crescer, surge um novo conceito para resolver conflitos…", 
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continue lendo em: https://www.oparana.com.br/noticia/justica-restaurativa-um-novo-conceito-para-sanar-conflitos
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Justicia Restaurativa un derecho más de todas las víctimas

Posted: 22 Apr 2018 10:10 PM PDT
Cuando hablamos de que la Justicia Restaurativa surge por y para las víctimas, o más bien desde el momento que alguien ha sufrido un delito, es porque no se trata de hacer distinciones con las personas afectadas por el delito. La Justicia Restaurativa, en principio sería aplicable para cualquier víctima, que voluntariamente desee participar en el proceso restaurativo, con independencia de la clase de delito sufrido. Esto es algo que cuesta entender, una y otra vez, tal parece que nos gusta decidir por las víctimas y es costumbre que la gente me diga, esto de la justicia restaurativa está muy bien pero no lo veo para delitos graves...siempre que oigo esto les digo ¿pero quienes somos nosotros para decidir por las víctimas? Si una víctima de un delito grave bien informada, desea participar en un proceso restaurativo en principio, no debería ser un obstáculo, ya que esta forma de ver la Justicia se revela precisamente como más sanadora y más eficaz para los que sufren daños más graves. Es lógico que si ayuda en delitos leves, todavía más puede ayudar en los más graves, claro está sin obligar, ni coaccionar a su participación. Y si el infractor no puede o no quiere participar, siempre es posible buscar alternativas restaurativas, porque por eso hablamos de justicia restaurativa porque más allá de la mediación penal, hay muchas otras posibilidades adaptadas a cada caso y sus circunstancias. 

Volviendo a lo que estaba diciendo y una vez aclarada esta igualdad de todas las víctimas, para acceder a la justicia restaurativa que debería valorarse como regla general, hay que tener en cuenta que igual que todas las personas somos diferentes,también cada víctima lo es. Aunque hubieran sufrido el mismo delito, éste puede impactar y traumatizar, más a una víctima y menos a otra, incluso el delito sufrido puede suponer un gran trauma para los allegados de la víctima ( víctimas indirectas) y no serlo tanto para la víctima directa del crimen.

En otros casos, pensamos en una víctima de un delito menos grave y podemos caer en el error de pensar que no tiene mayor importancia ni repercusión, algo que no se debe hacer porque estamos valorando el daño sufrido, desde un prisma de no víctima, sin embargo, cuando hablas con la persona, te das cuenta que lo que a priori puede parecer un delito muy leve, sin mucha importancia; a la víctima la ha supuesto un gran trauma y la ha generado ciertos problemas psíquicos, físicos y/o morales.

Por eso, la primera máxima debe ser respeto, respetar al que ha sufrido un delito como persona que merece reconocimiento.

El otro día, me preguntaban,  qué cualidades debe tener una persona para poder ser un buen facilitador de los procesos restaurativos y yo les decía que primero no prejuzgar ningún asunto y sobre todo formación adecuada y especifica, en justicia restaurativa, lo que debe incluir la dinámica del trauma de sufrir un delito. De hecho, yo aún sigo formándome y hace unos días he participado en un serie de webminars sobre trauma, resiliencia y justicia restaurativa. ¿Por qué es tan importante? Nuestra vida esta construida a base de pequeñas piezas o aspectos cotidianos, recopilación de historias, experiencias, sentimientos, buenos y malos momentos...son como partes de un puzzle final que es la "historia de nuestra vida". Cada puzzle es diferente al de otra persona. Cuando la víctima sufre un delito, algo se "quiebra" en este puzzle, que la impide,  ir construyéndole de forma adecuada. O bien una de estas piezas se pierde tras convertirse en víctima o bien la pieza se deteriora tanto que por más que se quiere encajar, resulta imposible. Es entonces cuando la Justicia Restaurativa permite a las víctimas encontrar esta pieza pérdida o repararla, para así poder continuar construyendo de forma lo más normal posible el puzzle de nuestra historia vital.
Quizá en algunas personas se tarde un poco más y en otras menos, pero sin duda, la Justicia Restaurativa favorece la formación de un puzzle más fuerte, más bonito y lucido porque a pesar de las luces y sombras, tendrá una historia que contar más positiva y constructiva.

Sobre el perdón y la Justicia Restaurativa y lo realmente importante

Posted: 20 Apr 2018 10:28 AM PDT
Tras el anuncio de la banda terrorista ETA, en la que lamentan el daño causado y piden perdón, solamente algunas de las víctimas, me temo que muchos se pondrán a hablar del perdón y de la Justicia Restaurativa.
De estos temas, he hablado mucho, ya fui critica en el Congreso del Foro Europeo de Justicia Restaurativa de 2012 en Helsinki, donde ofrecí una charla, dando mi opinión sobre como debería ser procesos restaurativos con terroristas y sobre todo, sobre cómo enfocar la gestión de los delitos de terrorismo bajo el prisma restaurativo. Una y otra vez, he oído a diferentes personas, en diferentes foros hablar de perdón, incluso llegué a escuchar como pedían supeditar pedir perdón y luego obtener beneficios penitenciarios, pero pensar así es no tener ni idea de lo que implica la Justicia Restaurativa, ya que realmente  el pedir perdón o perdonar, no es el objetivo de la Justicia Restaurativa.Incluso he llegado a escuchar “petición de perdón y reparación del daño” como dos objetivos esenciales y claramente una cosa es reparar el daño, de acuerdo a las necesidades de las víctimas y otra cosa, es entender que las víctimas se van a conformar con un perdón, entendido como lo siento, y mucho menos en este caso, cuando ETA parece distinguir entre víctimas de primera y de segunda clase.

Pero lo que importa es esta peligrosa correlación entre “petición de disculpas y reparación del daño” y la creciente obsesión por pensar que con pedir perdón,ya está todo solucionado.
Y es que me pregunto ¿repara una petición de perdón o un lo siento? .Particularmente, creo que un lo siento no es suficiente y para argumentar esto, me viene a la mente las peleas que todos alguna vez hemos tenido con hermanos o amigos, recuerdo a mi madre, diciéndonos: “pediros perdón” y también me acuerdo, de haber dicho un lo siento, en más de una ocasión, entre dientes y deprisa, sin sentirlo, de verdad. Quizá con este ejemplo muchos penséis, que se trata de niños…sí efectivamente puede ser, pero si un niño que se supone que tiene menos malicia, es capaz de pedir perdón sin ser de verdad, ¿qué no hará un adulto y más si ha cometido un delito grave que ha dañado a otro ser humano? Y sobretodo, ¿Qué no hará  un infractor si sabe que con un lo siento, puede conseguir alguna clase de beneficio penitenciario?

Por eso, aquí la clave está en qué repara más un lo siento o un reconocimiento. Por supuesto, es mucho más importante un reconocimiento que una petición de disculpas. Es mejor que alguien te diga: “si, reconozco lo que ha pasado, y como te sientes, y sé que soy responsable por ello”. Al fin y al cabo, todas las víctimas, necesitan saber que se ha hecho justicia y para ello, es esencial que haya alguien que se responsabilice por el daño que ha sufrido. En este caso, la banda terrorista si verdaderamente sentía los daños ocasionados, no deberían haber hablado de víctimas ajenas al conflicto, porque todas las víctimas son eso, víctimas no estamos hablando de conflicto sino de daños irreparables que ninguna persona merecía sufrir.

Porque ¿qué pasa si se dice lo siento pero realmente no se cree que se haya hecho algo mal? Pues que entonces no estaríamos hablando de justicia, porque simplemente no se habría hecho justicia.
Las buenas prácticas de Justicia Restaurativa , deben dejar de un lado las disculpas y el perdón. Porque lo que está en el centro del objetivo es el diálogo, o si se quiere decir de una forma menos “romántica”, la discusión acerca de cómo impactó el delito en la víctima o cual fue el dolor que este crimen las causó, se trata de una dinámica, por supuesto no fácil, en la que la gente se toma su tiempo, espacio y se escuchan unos a otros. Por eso es esencial que el infractor entienda el contexto, solo así podrá comprender el daño que infringió. Este “contexto” no es otra cosa, que lo que ya he dicho, escuchar el mencionado impacto que su acción tuvo en la víctima. El contexto es el conocimiento de la perspectiva de las víctimas, es la “historia que rodea la historia”. Una vez que el infractor sabe donde está y el daño que ha causado, solo entonces puede empezar el camino de hacer las cosas bien para la víctima, para la comunidad y para él mismo.

Esta asunción de responsabilidad, implica que va a tomar el control y ha aprendido la lección, ha crecido como persona, ha evolucionado y quiere cambiar. (Todo esto ¿acaso no es la vida misma, la vida en estado puro?).
Lo que es más sorprendente es que los que conocemos los procesos restaurativos sabemos que estas disculpas y perdón, vienen cuando menos te lo esperas. No se debe forzar nada, ya que para la “curación” de las victimas, el primer paso son los sentimientos de pena, ira e incluso venganza, aunque pueda resultar paradójico, esto es normal y es así, es un camino largo que empieza con estos sentimientos lógicos en cualquier persona que ha sufrido un daño y que necesita sentir que hay justicia y que un infractor va a responder por su sufrimiento. 

Por supuesto, este camino hacia la curación es muy personal y depende de cada víctima, ya que cada una es diferente de la otra, y no hay dos personas que lleven el duelo de la misma forma, expresen su malestar igual o incluso “cicatricen” sus heridas de la misma manera, especialmente si las heridas no son materiales sino “del alma”.

Lo que si hay es una experiencia común acerca de cómo la gente sufre las pérdidas.
Algunas personas critican la justicia restaurativa porque creen que puede traumatizar a las victimas otra vez, claro que esto ocurriría si se piden disculpas forzadas, porque ¿cómo se puede pedir perdón si no se sabe la historia completa de cómo el delito irrumpió en la vida de la víctima? De ahí, que lo esencial sea la rendición de cuentas del infractor y el reconocimiento, por eso el facilitador de un proceso restaurativo lo que hace es preparar al infractor para que de una forma totalmente voluntaria, pueda asumir su responsabilidad y participación en el delito. Normalmente el camino del reconocimiento lleva a concluir con un “lo siento” pero sincero y verdadero. Es más una vez más, debo decir que para la Justicia Restaurativa pedir perdón implica un lo siento, ha sido mi culpa y qué puedo hacer para compensar el daño ocasionado o mitigar el dolor. Curiosamente en estos casos, siempre los terroristas se olvidan de asumir la responsabilidad total, sin justificaciones ni límites y sobre todo, no se acuerdan de que deberían atender las necesidades de las víctimas (muchas veces la reparación no será posible pero si una compensación, o simplemente un actuar de los terroristas que demuestren a las víctimas que asumen el daño y las respetan como por ejemplo, colaborar con la justicia en la resolución de los delitos pendientes...)

Todo esto lejos de resultar utópico es lo que necesitan las víctimas y ojala llegue el día en que el derecho de participar en un proceso restaurativo, con independencia del delito sufrido o del lugar donde esté la víctima, se convierta en un derecho universal para todas ellas. Así sabremos que estamos en el camino del respeto y reconocimiento hacia su persona y su historia, y podremos tener infractores realmente arrepentidos. Para esto, más que petición de disculpas es necesario una responsabilización de los infractores, solo así podemos estar seguros que su arrepentimiento es verdadero.

sexta-feira, 20 de abril de 2018

Poder Judiciário realiza II Seminário Tocantinense de Justiça Restaurativa e I Encontro de Facilitadores Restaurativos

Teve inicio nesta quinta-feira (19/04), no auditório da Escola Superior da Magistratura Tocantinense (Esmat), o II Seminário Tocantinense de Justiça Restaurativa e I Encontro de Facilitadores Restaurativos. O evento ocorrerá até esta sexta feira. Pela manhã foram realizadas as palestras com os temas “Justiça para o século 21 – A Experiência da Justiça Restaurativa no Rio Grande do Sul”, proferida pelo juiz Leoberto Brancher, e também “Práticas Restaurativas Como Estratégia de Pacificação Social”, ministrada pelo juiz Afonso Armando Konzen.
A Justiça Restaurativa tratada como justiça do século 21 é um novo modelo de relações, além de um movimento sem centro e de liderança compartilhada. “A justiça restaurativa aborda o crime não só com uma violação da lei, mas foca na violação que ocorre às pessoas, aos relacionamentos e às comunidades. A abordagem da lei é voltada para a pacificação social”, conceitua a coordenadora do Núcleo Permanente de Métodos Consensuais de Solução de Conflitos (Nupemec), juíza Umbelina Lopes Pereira.
O juiz Leoberto Brancher afirmou, durante a palestra, a importância da Justiça Restaurativa e dos círculos da paz na história do Rio Grande do Sul, ao narrar histórias de pessoas que faziam parte da cultura de guerra e que hoje fazem parte de uma cultura pacífica.
Foto: Rondinelli Ribeiro
Para o juiz Antônio Dantas de Oliveira Júnior, a Justiça Restaurativa é um modelo complementar da Justiça Criminal. “Ela não visa o encontro da culpa, mas busca uma responsabilização das pessoas envolvidas numa relação criminosa, pois acreditamos que o individuo que cometeu o crime possa se conscientizar das causas e consequências dos delitos cometidos, assim como a vítima e a sociedade saiam mais fortalecidas nesse processo”, completa o juiz.
Foto: Rondinelli Ribeiro
Um dos participantes dos seminários, o corregedor da Polícia Militar, coronel Henrique de Souza Lima Junior, disse que é interessante a promoção da cultura da paz partindo do Poder Judiciário, alcançando membros do Poder Executivo e a sociedade civil. “Como mobilizador social e como policial militar, vejo a importância de criar os círculos de paz, buscando engajar até mesmo os policiais militares”, conclui.
A abertura dos seminários também contou com a presença do juiz auxiliar da presidência, Esmar Custódio Vêncio Filho, representando o presidente do TJTO, desembargador Eurípedes Lamounier, e da gestora do projeto Agentes da Paz e presidente da Asmeto, Julianne Freire Marques.
Confira a programação:
Dia 19/04
9h: Justiça para o século 21 – A Experiência da Justiça Restaurativa no Rio Grande do Sul
Juiz Leoberto Brancher
Debatedor: Juiz Antônio Dantas de Oliveira Júnior
10h40: Práticas Restaurativas como Estratégia de Pacificação Social
Juiz Afonso Armando Konzen
Debatedor: Juíza Julianne Freire Marques
14h: Águas do Tocantins: Por que práticas Restaurativas?
Doutora Isabel Maria Sampaio Oliveira Lima
Debatedora: Juíza Umbelina Lopes Pereira
15h40: Justiça Restaurativa e Princípio da Legalidade
Juiz Antonio Dantas de Oliveira Júnior
Debatedora: Doutora Isabel Maria Sampaio Oliveira Lima
17h20: Encerramento
Dia 20/04/2018
8h às 11h20: Oficina de Facilitadores Restaurativos
Juiz Antonio Dantas de Oliveira Júnior
Juíza Julianne Freire Marques
Juíza Umbelina Lopes Pereira

En España, está prohibida la mediación en violencia de género, no la Justicia Restaurativa

Posted: 19 Apr 2018 09:06 AM PDT

Me dicen que toda una doctora, y se supone experta en Justicia Restaurativa, dice que la Justicia Restaurativa, está prohibida en violencia de género. Qué horror. La ley, por cierto del año 2004 dice que queda prohibida la mediación, no la Justicia Restaurativa. ¿Hasta cuando vamos a seguir confundiendo churras con merinas? La ley del 2004 prohibió la mediación, con toda la razón, pero en aquella época no estaba regulada la justicia restaurativa, nisiquiera la mediación penal, y el legislador no es tan listo como para prohibir algo que no está regulado...También escucho que en delitos donde hay violencia, no se puede porque hay desequilibrio...que esto no es mediación, que estamos en Justicia Restaurativa, por supuesto que hay desequilibrio de ahí, la idoneidad y los beneficios de los procesos restaurativos.A este paso moriré en #revolucionrestaurativa permanente. Y claro siendo doctores, cómo no los van a creer....! Menos mal que sigo siendo #utopicamenterealista 

quinta-feira, 19 de abril de 2018

La Justicia Restaurativa y la actual Retributiva, no deberían ser tan diferentes

Posted: 18 Apr 2018 11:53 PM PDT
En la actualidad, la Justicia que impera en nuestro ordenamiento jurídico penal es llamada justicia retributiva o más bien punitiva, sin embargo, esta denominación está más en consonancia con lo que quiere el legislador que con la verdadera realidad de las víctimas. Me explico, suelen decir que las víctimas son muy punitivas y que siempre quieren penas más duras, sin embargo, esto es así porque no encuentran otra fórmula viable para sentir que se hace justicia. El legislador amparado en esto, y así ha ocurrido en España, no hace otra cosa que endurecer las penas y reformular las leyes para que cada vez suenen más severas y punitivas. Esto sin embargo, no se traduce en menos delitos y en menos delincuentes reincidiendo por temor al castigo. Por eso, creo que en lugar de vendernos penas más duras, amparándose en que es lo que queremos, el legislador debería empezar a pensar como humanizar la justicia penal, cómo conseguir que las víctimas estén satisfechas con la justicia, mejore su concepción sobre ésta y sobre todo puedan superar el delito.

De la misma manera y en un círculo de beneficios, el legislador debería aspirar a conseguir que el infractor no delinca porque realmente ha visto el daño que ha causado y no quiere volver a hacerlo. Ambas justicias, aunque para muchos son totalmente incompatibles, no son tan diferentes y como opina Howard Zehr, estoy convencida de que la Restaurativa ha resurgido para cubrir los vacíos legales y mejorar la actual justicia, haciéndola más humana y cercana a las verdaderas necesidades de los afectados por el delito.

La Justicia Restaurativa y Justicia Retributiva tienen el mismo objetivo: reequilibrar las consecuencias del delito; la diferencia radica en cómo lo quieren conseguir. Para la Justicia Retributiva causar dolor intencionadamente es imprescindible para armonizar la conducta ilícita y censurarla. La Justicia Restaurativa busca el equilibrio dando un papel activo al infractor y a la víctima, actuando de forma constructiva no respecto al hecho pasado delictivo sino mirando al futuro sin delitos
La Justicia Restaurativa son procesos basados en las necesidades, y éstas surgen porque se produce un daño, también son procesos basados en las relaciones, todos estamos interconectados, nuestro cerebro está conectado a otras personas ( ver neurociencia y justicia restaurativa). Y por esta interconexión necesitamos asumir responsabilidades, sabemos nuestros derechos pero debemos empezar a pensar que todo derecho lleva a aparejado ciertas responsabilidades. Como seres humanos que somos nuestras acciones no son racionales, son una mezcla de emociones, intuición y lógica. 

Esto que supone, pues que el aspecto emocional de nuestras acciones no se puede obviar, y ahí es donde fallan la mayoría de los sistemas penales, puesto que además de dejar fuera las emociones y los sentimientos, se basan más en los derechos que en las responsabilidades, un ejemplo claro, al infractor, se le recuerda sus derechos hasta la saciedad: tiene derecho a no declarar contra si mismo, no confesarse culpable y un largo etcétera que hará que muy dificilmente la persona reconozca y asuma voluntariamente que cometió un hecho ilícito y causó un daño a otra persona. La Justicia Retributiva no le da incentivos para responsabilizarse. Y al quedar fuera las emociones, también se deja en un segundo plano a la víctima, es el estado como víctima el que de forma objetiva y burocrática será el protagonista del proceso, se tratará de forma uniforme todos los casos. Frente a esto, la Justicia Restaurativa supone una esperanza, abordando las dimensiones emocionales de la delincuencia, transformando y canalizando las emociones propias de los seres humanos y que en un principio son , no positivas y destructivas por algo constructivo (motivaciones sanadoras)

quarta-feira, 18 de abril de 2018

Más que perdón, es importante un diálogo profundo sobre cómo el delito impactó en sus vidas

Posted: 18 Apr 2018 12:04 AM PDT
Mucho he hablado del perdón y la justicia restaurativa, ya que frecuentemente ambos conceptos se suelen relacionar, como si el objetivo esencial fuera el pedir perdón y perdonar. Perdonar nunca puede concebirse como objetivo primordial de esta justicia, esto puede darse o no pero depende de cada participante. De hecho, en muchas ocasiones se ha hecho un mal uso de esta justicia, precisamente porque se ha volcado todo el énfasis de esta justicia en los encuentros y en que el infractor pida perdón, a algunos infractores esto les puede resultar sencillo: " pido perdón y ya" pero la esencia de la Justicia Restaurativa no es esta, es que el infractor asuma y se de cuenta del daño causado, se responsabilice, esto si constituye uno de los ejes centrales de esta Justicia. Porque para la víctima es más importante que el infractor se responsabilice de este acto, demostrará que se hace por un motivo sincero y no tanto por conseguir algún posible beneficio. ¿Un infractor puede pedir perdón, sin antes conocer el impacto del delito y como un ser humano se vio afectado? Complicado sobre todo si entendemos el perdón como habitualmente.

Y es que aunque el perdón puede ser liberador y positivo para la víctima, conozco algunas que no han perdonado a su infractor, a pesar del proceso restaurativo y otras que si, y es que además a priori, no se es peor persona sino se pide perdón o sino se quiere perdonar ¿Por qué? Porque en relación al infractor es peor pedir perdón, sin sentirlo realmente o sin estar preparado, y en cuanto a la víctima, no se es mala persona sino se está preparada para perdonar. El perdón es un acto personal que depende de cada ser humano.

La justicia restaurativa ofrece un espacio para el diálogo más profundo y significativo, en el que el infractor podrá conocer el impacto que su acción delictiva causó en otro ser humano. Esta experiencia individualizada que ofrece esta Justicia,  hace que el infractor pueda ver en primera persona y de voz de la víctima, en qué medida su delito la ocasionó graves daños. Esto sin duda, si, puede originar en el infractor, una sincera petición de disculpas. Pero un perdón a priori, puede resultar difícil de creer sobre todo porque ¿Cómo se puede realmente pedir disculpas cuando ni siquiera sabes toda la historia de cómo le impactó a alguien?.

Los procesos restaurativos se centran en la rendición de cuentas y el reconocimiento, las disculpas seguramente vendrá después, por la propia inercia transformadora y humanizadora del proceso.

Los infractores pondrán voz, rostro y figura humana al daño y esto sin duda es algo que ayuda mucho más a la responsabilización y a querer hacer las cosas bien desde ese momento en adelante.Por eso,el perdón y perdonar,  puede y de hecho frecuentemente durante el proceso restaurativo,  suele darse pero no es el objetivo central. Estoy hablando de perdón, como el hecho de decir lo siento, que es como la mayoría de nosotros entendemos el hecho de pedir disculpas, sin embargo, en alguna otra ocasión he comentado que pedir perdón desde un punto de vista restaurativo implica tres aspectos esenciales:

lo siento
fue mi culpa
voy a hacer todo lo posible para reparar o mitigar el daño

Estos dos últimos elementos coinciden con dos aspectos fundamentales de la filosofía de la justicia restaurativa, el reparar el daño ( intentar hacer las cosas bien) , y la asunción de responsabilidad. Por eso, pedir perdón después de un proceso restaurativo es más importante y sanador.

terça-feira, 17 de abril de 2018

Justiça promove em Blumenau evento sobre uso de constelação em conciliações

Professora Márcia Sarubbi Lippmann, que faz trabalho pioneiro na área, será a palestrante

A Comarca de Blumenau promove nesta segunda-feira, 16, às 9h, no Salão do Júri do Fórum, a 12ª Roda de Conversas sobre Conciliação. Com o tema “Justiça Restaurativa Sistêmica”, o evento terá como palestrante convidada a professora e pesquisadora Márcia Sarubbi Lippmann, que ministra aulas na Universidade do Vale do Itajaí (Univali) e tem realizado um trabalho pioneiro neste sentido.
Em parceria com o professor Fabiano Oldoni, ela publicou o livro “Constelação Sistêmica na Execução Penal”, pela Manuscritos Editora. O projeto Rodas de Conversa sobre Conciliação teve início em 2017, sob a coordenação da juíza Quitéria Tamanini Vieira Péres, titular da 1ª Vara Cível da comarca de Blumenau
Objetivo é fomentar a cultura da pacificação e os meios consensuais de solução de conflitos.
Constelação sistêmica
A constelação sistêmica é uma técnica terapêutica alternativa que pode ajudar a resolver conflitos. Ela permite identificar questões pessoais, para além da esfera jurídica. Por meio de dinâmicas, a técnica busca reequilibrar o sistema em que está inserido o indivíduo.
A constelação é usada em conflitos familiares e, no Brasil, começa a ser difundida nas tentativas de conciliação extrajudicial.

Lançamento do Livro: Direito Penal Restaurativo

segunda-feira, 16 de abril de 2018

Todos estamos conectados

Posted: 15 Apr 2018 11:50 PM PDT
El ser humano, igual que la mayoría de los seres vivos, vive en comunidad. Desde que nacemos nos relacionamos con un grupo, la familia, el colegio, los amigos...Por eso, todos estamos interconectados y lo que hacemos afecta a los demás, igual que lo que los demás hacen, nos “toca” de forma directa o indirecta en nuestra vida. Las relaciones entre los miembros es un elemento fundamental ya que todos nosotros estamos condicionados por estas relaciones, incluso antes de nuestro nacimiento. En la medida en que nuestros padres se han mantenido juntos o se han distanciado, han estado en contacto con otros miembros de la familia y otras variables, todo esto influye en lo que somos o podemos llegar a ser. La relación con los que nos quieren y /o deberían preocuparse por nosotros, también determina nuestro carácter. Las personas nos basamos en las relaciones y en ocasiones éstas nos pueden afectar también negativamente, por el simple hecho de querer ser aceptados o queridos en el grupo.
Estas relaciones que podríamos calificar como “dañinas”, pueden repercutir en las relaciones con otras personas ajenas a ese grupo, un ejemplo claro de esto podría ser el joven que para ser admitido en el círculo de amigos, comete un delito, dañando así su relación con la víctima, por adquirir una relación con ese grupo concreto.De hecho, aunque no seamos víctimas no podemos negar que cuando sabemos que un delito se ha cometido en uno de los grupos a los que pertenecemos el barrio por ejemplo, también nos sentimos afectados en cierta manera por este acto delictivo, nos preocupa convertirnos en una víctima en el futuro, y sobre todo, perdemos nuestra sentimiento de seguridad de ahí que todo esto si tenga que ver con el delito porque somos de alguna manera también víctimas. ¿Y entonces esto tiene que ver  con el delito?

Mucho…el delito no es sólo una vulneración de una norma creada por el estado, ni tan siquiera es sólo una violación de una persona (a la que se la causa un daño), el delito es todo lo anterior, pero también supone una violación de las relaciones entre los miembros de la comunidad. El crimen afecta a la comunidad y desquebraja los lazos existentes entre los miembros. Todo está en conexión, es más, algunos infractores, especialmente jóvenes pueden llegar a delinquir pensando que su relación con el grupo no es buena y que no es aceptado. El hecho delictivo, por eso afecta al infractor que parte de un grupo y el crimen lo alejará de sus allegados y de su entorno, sufriendo el estigma de ser un delincuente. También el delito afecta a la víctima; convertirse y asumir el rol de víctima puede llevarlas a aislarse, no relacionarse con los demás y sentirse incomprendidas. Pero es que el delito también afecta al resto de la comunidad, ya que perderán parte de su sentimiento de seguridad y de confianza en las personas que le rodean, esto como no podía ser de otra forma, influye en su forma de relacionarse, genera miedo y recelos lo que supone una ruptura de los lazos existentes entre los miembros más cercanos de la comunidad donde se cometió el delito. El delito por tanto, afecta a nuestro modo de relacionarnos y repercute en las relaciones de los directamente afectados. 

Por eso, frente a la Justicia Penal tradicional, que castiga el delito como una simple violación de la norma, sin intentar recomponer o “curar” estas relaciones afectadas por el crimen, la Justicia Restaurativa aborda el delito de una manera global, como violación de las leyes pero esencialmente como una violación de las personas a las que causa un daño (víctimas) y como violación de las relaciones de los miembros de la comunidad. La Justicia Restaurativa se centra en las personas afectadas por el delito y trata de fomentar su sanación tras el delito, ¿cómo? Respecto de las que ha sufrido los daños del delito favorece su protagonismo,las devuelve su voz y trata de que sean reparadas del daño sino materialmente porque  puede ser imposible, si al menos en su aspecto moral y psicológico. Con respecto a las personas que ocasionaron el delito, intenta que asuman su responsabilidad, los lleva a una vergüenza pero no estigmatizante como la Justicia Tradicional sino reintegrativa, en la que vean que el que hace algo mal tiene la obligación de hacer lo correcto, esto les va a ayudar no solo a reencontrarse con su humanidad sino a ver la humanidad de las personas que los rodean y así favorecer su vuelta a la sociedad como personas nuevas y productivas. Ayuda a ambos, a despojarse del rol de víctima e infractor, lo cual es un paso que favorece la curación de las heridas del delito y de paso fomenta una comunidad más segura y responsable.

Justiça Restaurativa: Marco Teórico, Experiências Brasileiras, Propostas e Direitos Humanos

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